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Ana Ibarra, creadora de Detalles para tu Boda: “Me gusta ser parte en un día tan especial”.

novia

¿Quién no ha recibido un parte de matrimonio, una invitación a una fiesta o ha visto uno de esos papelitos para identificar las mesas en una boda? Para muchos puede ser algo que pasa desapercibido, pero para otras han personas, son un detalle valioso para recordar ese momento único, donde la familia se reúne en torno a un proyecto de vida.

Ana Ibarra (31) es de las mujeres que siempre ha sentido fascinación por el mundo de la papelería, las esquelas, las invitaciones y todo lo que tenga relación con las impresiones de este tipo de eventos.

Su emprendimiento Detalles para tu Boda nació por la casualidad, específicamente por el requerimiento de un amigo que buscaba partes de matrimonios especiales y únicos para su boda. Ana le ayudó y hasta el día de hoy no se ha detenido en crear nuevas formas de comunicar un enlace matrimonial.

Su pasión por los detalles únicos ha sido la clave para el desarrollo de este emprendimiento que se realizaba en su casa, pero que ahora ya cuenta con su propia oficina.

Conversamos con Ana acerca de este emprendimiento, sus próximos desafíos y su pasión por las bodas y todo lo que lo rodea.

¿Cómo se te ocurrió la idea de emprender en papelería?

Me dedico a la papelería de bodas, todo lo que involucra partes de matrimonio y accesorios como protocolo, suvenires, libro de mensajes, etcétera. Me encanta el concepto bodas en su totalidad. Me gusta la idea de ser parte en un día tan especial, que provoca tantas emociones para una pareja, que es el inicio de una nueva etapa y, sin duda, ser la presentación de este gran evento por medio de mis papeles y diseños.

¿Cuál fue la experiencia que te hizo elegir este rubro?

Buscaba trabajar en algo desde casa para poder disfrutar de mi pequeño hijo y generar recursos y coincidió con que unos amigos se casaban, así que los ayude a organizar su matrimonio y de ahí que no he parado.

¿Cuál crees que es el peor defecto que podría evitar que consiguieras tus metas?

Como todos, tengo mis defectos, pero disfruto tanto mi trabajo que no sé si exista algo que pueda interrumpir el crecimiento de mis proyectos.

¿Y la mayor virtud?

La perseverancia.

¿Tienes algún aprendizaje que hayas adquirido desarrollándote en esta área?

La verdad es que me considero autodidacta, todo lo que he aprendido ha sido de curiosa.

¿Qué recomiendas para aprender nuevas cosas?

No tener miedo a hacer nuevas cosas.

¿Qué querías ser cuando niña?

Como todos los niños quería ser de todo, veterinaria, profesora, pero si recuerdo y ahora todo calza, que de pequeña tenía mi colección de esquelas, amaba los tacos de papel, los lápices de colores.

¿Qué consejo te gustaría darle al tú de hace 10 años?

Creer más en mí. Las mujeres somos más temerosas y necesitamos de alguien que nos esté empujando, haciendo barra para creernos el cuento y aún así dudamos de dar ciertos pasos.

¿Cuéntame cuál es tu principal motivación?

Cumplir con las expectativas de los novios. Eso me encanta.

¿Qué es la felicidad para ti?

En el concepto laboral, la felicidad es completa cuando me llaman los novios y dicen “a todos les gustaron los partes” o “son hermosos tus diseños”. Eso es suficiente para saber que vamos por buen camino.

¿Te consideras una persona exitosa?

En general, sí.

¿Cómo aportas al planeta, la sociedad o las futuras generaciones?

La verdad es que mi lema es que los estudios superiores o las largas carreras no harán de ti un buen trabajador. Ser puntual, responsable, flexible, perseverancia, esas son las cualidades que se aprenden en casa, con la familia. Mi viejo, por ejemplo, con suerte completó la educación básica y nunca faltó a su trabajo, nunca llegó tarde, a pesar de ser independiente y eso no se enseña en una sala de clases. Son principios de familia y me gustaría que las siguientes generaciones lo entendieran.

El secreto está en las cualidades y no en los títulos, si bien es cierto te entregan herramientas y capacidades, pero sin las cualidades ya mencionadas, es difícil llevar a cabo cualquier trabajo.

¿Dónde te ves en 10 años más?

Hace 3 años trabajaba en el comedor de mi casa, ahora ya tengo mi oficina y taller en casa, en unos años más,  tal vez tenga mi tienda.

¿Recuerdas alguna anécdota de tu emprendimiento?

En el año 2015 organizamos una boda completa, todo full. La boda fue un día sábado, así que nos tocó trabajar desde el viernes con la decoración, full montaje, coordinar todo, terminando el mismo día sábado cerca de las 5 de la mañana. Terminé muy agotada, sin embargo el día lunes había que volver a la parcela para entregar la vajilla y retiro de carpa. Mientras revisaba el inventario miro hacia abajo y yo andaba con un pantalones ajustado color mostaza y me doy cuenta que tenía un botín café y una bota larga negra… ¡No, me muero!

Llegarían los proveedores a buscar sus cosas y yo así, y nada qué hacer. Con buen humor, llegaron los proveedores a saludarnos y les comenté que todavía estaba muy cansada: “¿Se nota?” y luego les mostré mis zapatos. Después de un par de risas, seguimos trabajando.

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