La revolución en la fabricación sostenible ha llegado a Latinoamérica de la mano de LAMA, una innovadora empresa chilena que se ha posicionado como la única en la región con la capacidad de impresión 3D a gran escala utilizando brazos robóticos industriales. Fundada en agosto de 2025 en Santiago, LAMA se especializa en transformar residuos plásticos provenientes de la agricultura, la minería y el sector de la alimentación en mobiliario y estructuras personalizadas. Desde bancas de parque elaboradas a partir de cajas de frutas recicladas hasta módulos arquitectónicos hechos con redes de pesca, la combinación de tecnología avanzada y respeto por el medio ambiente está marcando un nuevo rumbo en el diseño urbano e industrial. Esto no solo representa un paso hacia la sostenibilidad, sino que también redefine la forma en que interactuamos con los desechos.
El enfoque de LAMA va más allá de la simple reutilización de plásticos, ya que la empresa ha implementado un proceso de fabricación digital que permite la creación de geometrías complejas y estructuras personalizadas mediante el uso de polímeros reciclados como HDPE, PP y PET. Con brazos robóticos equipados con extrusores especializados, LAMA está logrando imprimir piezas de gran tamaño que antes se consideraban inviables. Juan Cristóbal Karich, co-fundador y director de diseño y tecnología de LAMA, enfatiza que esta innovadora técnica no solo ofrece una alternativa de bajo costo en comparación con los materiales tradicionales, sino que también puede optimizarse con aditivos que mejoran sus propiedades físicas, haciendo posible su uso en mobiliario y arquitectura de alta exigencia.
Un punto destacado en la labor de LAMA es su compromiso con el diseño circular. La empresa no solo utiliza residuos plásticos como materia prima, sino que ha incorporado un ingrediente innovador en su mezcla de polímeros: el carbonato de calcio derivado de conchas molidas de choritos de Chiloé, reemplazando así aditivos estabilizantes convencionales. Esta propuesta fue recientemente presentada en Formnext, la feria más grande del mundo dedicada a la impresión 3D, en Frankfurt, un reconocimiento que subraya la importancia y el impacto de su trabajo en el ámbito de la fabricación sostenible. La misión de LAMA refleja un esfuerzo por posicionar a América Latina como un referente en la economía circular y la impresión 3D de gran formato.
La visión de LAMA no se limita a la producción de objetos; también busca transformar radicalmente la forma en que se construyen infraestructuras urbanas. Con ejemplos de proyectos exitosos en otros países donde robots imprimen puentes y viviendas, la empresa aspira a adoptar esta tendencia en Latinoamérica, donde los residuos plásticos son un desafío constante y, al mismo tiempo, una oportunidad. Francisco Cruz, co-fundador y gerente general de LAMA, señala que la impresión 3D a gran escala puede ser una solución productiva al vínculo entre residuos y la creciente demanda de infraestructura. A través de la colaboración con arquitectos y diseñadores, LAMA pretende impulsar una nueva era de sostenibilidad y diseño urbano.
Por último, los fundadores de LAMA creen firmemente que los residuos plásticos pueden convertirse en la materia prima para la próxima generación de ciudades sostenibles. Su objetivo es inspirar a otros en la región a adoptar prácticas de reciclaje y tecnologías innovadoras que permitan darle una segunda vida a los desechos. A medida que la demanda por soluciones de diseño sostenible continúa en aumento, iniciativas como la de LAMA son un brillante ejemplo de cómo el compromiso con la innovación y la sostenibilidad pueden transformar no solo el medio ambiente, sino también la calidad de vida en nuestras ciudades. Con ello, LAMA no solo está revolucionando la fabricación, sino que también contribuye a construir un futuro más verde y resiliente para Latinoamérica.






