En el reciente diálogo titulado “Infraestructura hídrica para Chile”, organizado por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), un panel de expertos en ingeniería y sectores productivos se reunió para discutir los apremiantes desafíos que enfrenta el país en torno al manejo del agua. Participaron destacadas figuras como Alejandra Stehr, directora del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Concepción y consejera del CPI, quien resaltó la urgencia de abordar el déficit hídrico que persiste a pesar de las precipitaciones recientes. Junto a ella se encontraban Alberto Kresse, presidente de ACADES, y representantes de la Sociedad Nacional de Agricultura y de la Sonami, quienes aportaron diversas perspectivas sobre la situación actual y futura de la infraestructura hídrica en el país.
La académica Alejandra Stehr subrayó que el déficit hídrico se agrava con los efectos del cambio climático, lo que impacta negativamente en la calidad y cantidad de agua disponible. Según sus palabras, es vital orientar esfuerzos hacia la seguridad hídrica en todas las cuencas del país: “Debemos asegurar el acceso al agua en calidad y cantidad adecuada”, manifestó. Además, destacó la necesidad de diversas iniciativas como la construcción de embalses, sistemas de desalación y proyectos de reúso del agua, enfatizando que un enfoque colaborativo de todos los sectores es esencial para lograrlo.
Por su parte, el presidente de ACADES, Alberto Kresse, hizo énfasis en la infraestructura existente, destacando que Chile cuenta con 26 plantas de desalación operativas, que si bien son un avance, aún no son suficientes para garantizar el acceso al agua, sobre todo en zonas rurales donde el 47% de la población carece de un suministro formal de agua potable. Kresse instó a implementar soluciones que integren estos sistemas de desalación en servicios sanitarios rurales, abogando por una mejora en la infraestructura hídrica compartida que beneficie a comunidades que hoy enfrentan escasez de agua.
Reinaldo Salazar, gerente de estudios de la Sonami, analizó la realidad del consumo de agua en el sector minero, que representa solo el 4% del uso de agua continental en Chile, señalando que existen barreras normativas que limitan las inversiones en infraestructura hídrica. Aportó también que es crucial fomentar proyectos multipropósito a través de alianzas público-privadas, lo que no solo facilitaría el acceso al agua sino que también atendería las necesidades de comunidades y otros sectores de producción, mejorando así la calidad de vida de muchos chilenos y la eficiencia productiva.
Finalmente, Gonzalo Pérez, coordinador del Comité de Recursos Hídricos del CPI, advirtió sobre la necesidad urgente de implementar grandes proyectos de infraestructura hídrica en el contexto del cambio climático. Destacó que estos proyectos deben abordarse de manera multiplicativa, considerando la colaboración entre distintos actores. Resaltó que desde que se concibe una idea hasta su ejecución, pueden pasar de 8 a 10 años, haciendo énfasis en la importancia de la planificación y la acción proactiva ante un futuro hídrico incierto.






