El líder de la Cámara Minera de Chile, Dr. Manuel Viera Flores, ha encendido la alarma sobre la situación actual de la minería chilena, particularmente en la producción de cobre y litio. A pesar de que Chile posee las mayores reservas de estos recursos a nivel mundial, su participación en las reservas de cobre ha disminuido considerablemente, cayendo desde un 30% a cifras que oscilan entre el 19% y 23%, según el USGS. Esta tendencia se repite en el litio, donde, a pesar de tener casi un 31% de las reservas globales, ha perdido el primer lugar en producción a favor de Australia. Esta situación es preocupante, ya que refleja un estancamiento en el desarrollo y la transformación de los recursos que aún poseemos.
Dr. Viera Flores sostiene que la disminución de la participación chilena en la producción de cobre y litio no se debe solo a factores geológicos, como la caída de leyes, sino a problemas económicos y de políticas públicas. Durante décadas, las inversiones necesarias para convertir recursos en reservas y reservas en producción se han visto obstaculizadas por un entorno cambiante que ahuyenta a los inversores. Esto ha sido exacerbado por reformas tributarias inestables que han generado inseguridad en el sector, lo que ha llevado a Chile a depender cada vez más de otros países para procesar su mineral.
En su análisis, el presidente de la Cámara Minera destaca un punto crítico: Chile está regalando el control sobre la etapa de mayor valor en la cadena de producción del cobre al exportar más de la mitad de su producción en forma de concentrado para su posterior fundición y refinación en otros países, principalmente en China. Con una participación del 6% en el mercado global de fundición y refinación, el país pierde la oportunidad de capturar márgenes de ganancia significativos y valiosos subproductos que se pierden durante el procesamiento en el extranjero. Esta dependencia no solo tiene implicaciones económicas, sino también geopolíticas, al limitar la capacidad del país para fijar precios y condiciones en el mercado.
El Dr. Manuel Viera Flores propuso una solución clara: aumentar la capacidad de fundición y refinación en Chile. Con la energía solar y eólica más barata del mundo, el país tiene condiciones favorables para establecer instalaciones modernas y sostenibles. En lugar de resignarse a un modelo de exportación de concentrados, el presidente de la Cámara Minera hace un llamado a transformar el cobre y el litio en productos de valor agregado, como cátodos y alambrones, capaces de conquistar mercados exigentes que buscan productos con menor huella de carbono. Este enfoque no solo fortalecería la posición de Chile en el mercado mundial, sino que también impulsaría la autonomía estratégica del país.
Finalmente, el Dr. Viera Flores alerta sobre los riesgos que enfrenta la minería chilena en los próximos años, incluidos factores como la dependencia de la cadena de valor externa, la falta de reposición de reservas, la judicialización de proyectos, y la creciente conflictividad socioambiental. Sin embargo, también resalta las ventajas competitivas que posee Chile—reservas mineras significativas, energía limpia asequible y un ecosistema minero maduro—que podrían ser catalizadores de un futuro más brillante, siempre y cuando se tomen decisiones estratégicas adecuadas. En un contexto global que demanda recursos críticos, Chile tiene la oportunidad de aprovechar su riqueza mineral, pero corre el riesgo de perderla si no se actúa con urgencia y claridad.






