Marzo se ha consolidado nuevamente como el mes más exigente del año en términos financieros para los hogares chilenos, una situación que se ha vuelto preocupante en 2026. A pesar de que muchos mantuvieron su endeudamiento dentro de los parámetros previstos, el acceso a ahorros y la postergación de pagos indican un endurecimiento de las condiciones económicas. De acuerdo con un reciente sondeo de DefensaDeudores.cl, realizado con más de 2.000 respuestas, la presión de gastos ha sido notable, con muchas familias recurriendo a sus ahorros para hacer frente a sus obligaciones.
Uno de los datos más alarmantes del sondeo es que un 13,51% de los encuestados solo pagó el mínimo de su tarjeta de crédito, mientras que un 7,39% optó por avances en efectivo, prácticas que presentan un alto costo financiero. Estas decisiones reflejan un deterioro evidente en la calidad del endeudamiento, lo que pone de manifiesto un aumento en la vulnerabilidad económica de las familias. Además, vale destacar que el sondeo se realizó antes del reciente incremento en los precios de los combustibles, lo que sugiere que los problemas financieros ya se estaban acentuando debido a los gastos de marzo.
El panorama para los hogares chilenos es complicado, ya que un 45,53% de los encuestados destinó más del 60% de sus ingresos mensuales a cubrir los gastos de marzo, dejando a una gran parte de la población con recursos escasos para enfrentar el resto del mes. Solo un escaso 7,41% logró mantener sus gastos en un 20% o menos de sus ingresos. Esta situación, como menciona Ricardo Ibáñez, fundador de DefensaDeudores.cl, no solo manifiesta las dificultades del mes, sino que revela deudas y desajustes financieros acumulados durante largos periodos.
En cuanto a las estrategias financieras adoptadas, las familias han mostrado un patrón claro: el 37,98% ha apelado a sus ahorros, mientras que el uso de tarjetas de crédito en cuotas ha sido otra alternativa común, con un 24,29% de los encuestados utilizándolas. Aunque los créditos de consumo y los avances en efectivo han tenido una menor participación, la necesidad de financiarse indica una tendencia al alza en las presiones económicas. Este uso intensificado de ahorros subraya que, si bien las familias están tratando de gestionar la carga financiera, hay un límite en la capacidad de estas reservas para cubrir el déficit.
La situación podría empeorar en un futuro cercano, especialmente considerando el impacto de la reciente alza en los combustibles, que podría incrementar el costo de vida entre un 5% y 15%. Esta situación afectará especialmente a la clase media chilena, que ya enfrenta desafíos financieros significativos. «Marzo revela una realidad preocupante: hogares que se mantienen a flote, pero a costa de agotar sus ahorros y asumir deudas más costosas», concluye Ibáñez. La combinación de altos gastos, una disminución en los ahorros disponibles y el riesgo de un mayor endeudamiento ante cualquier eventualidad plantea un escenario económico alarmante para muchos.






