Inteligencia Artificial: ¿Estás Seguro de Confiar en los Robots?

Omar Salinas Silva, Director de Ingeniería Civil Informática en Advance UNAB, plantea un punto crucial en el discurso actual sobre la inteligencia artificial (IA) y la automatización. La afirmación de que una máquina puede funcionar de manera autónoma puede cerrar un diálogo necesario sobre la responsabilidad y la supervisión humana en el proceso. Sér una simple compra de un aparato que realiza tareas no debe llevarnos a la complacencia acerca de su funcionamiento. Al contrario, es vital que las empresas se pregunten si estas máquinas son capaces de desempeñar sus funciones correctamente y cómo se puede verificar su eficiencia en circunstancias reales, lejos de los ambientes controlados en los que fueron diseñadas.

Un ejemplo significativo de esta evolución se presentó el 15 de septiembre de 2026, con la introducción de Digit 5 por parte de Agility Robotics. Este humanoide ha sido diseñado para asumir tareas junto a los humanos en su entorno laboral, marcando un nuevo hito en el avance de la IA física. Sin embargo, aunque estos robots demuestran un progreso admirable, existe un riesgo inherente en su implementación: la capacidad de generar respuestas en un escenario simulado no necesariamente se traduce en un rendimiento efectivo en situaciones del mundo real, donde variables como el terreno y el desgaste pueden influir en su desempeño.

La experiencia de Codelco con la División Gabriela Mistral, que desde 2008 ha utilizado camiones autónomos, subraya la importancia de no reemplazar la experiencia humana con la automatización. A partir de 2013, la compañía ha destacado cómo ha mejorado tanto la productividad como la seguridad mediante la eliminación de trabajadores de tareas potencialmente peligrosas. Sin embargo, retirar a un operador de una función no significa perder el conocimiento y la experiencia que este aporta a la empresa. Es fundamental que las organizaciones mantengan a personal calificado que pueda identificar problemas y contrastar las recomendaciones proporcionadas por los proveedores de tecnología.

El desafío no es detener la automatización, sino reconocer la necesidad de un equilibrio entre la tecnología y el conocimiento humano. En este contexto, tener una voz crítica y capacitada dentro de la empresa se vuelve crucial. Si las organizaciones no han preservado el conocimiento colectivo que poseen sus trabajadores, podrían encontrarse en una posición vulnerable al depender completamente de las decisiones de los vendedores de tecnología. Este enfoque pasivo ante la adquisión de inteligencia artificial puede resultar perjudicial si, por ejemplo, surge la necesidad de evaluar si lo adquirido ha sido una buena inversión.

Finalmente, es esencial que las empresas más allá de un simple acto de compra, implemente una cultura que priorice el entendimiento y el conocimiento sobre las herramientas tecnológicas que utilizan. Comprar inteligencia no debe ser interpretado como una manera de abdicar de la propia sabiduría empresarial. Es indispensable que el personal esté preparado para evaluar y, en ocasiones, cuestionar la fiabilidad de la tecnología adquirida. Esto, además de fomentar la confianza en las máquinas, garantiza que las operaciones sigan siendo seguras y efectivas ante cualquier eventualidad que se presente.

Relacionados

3.10.2026

Agua Pura Yumbel: Descubrimiento Que Transformará El Futuro Energético

Un innovador estudio que se presentó en las Jornadas de…

2.10.2026

Automatización de Plantas Industriales: ¿Cómo Optimizar tu Proceso?

Cuando se gestiona una planta industrial o un proyecto comercial,…

2.10.2026

Food & Service: Evolución y Desafíos de la Feria Gastronómica

En el corazón de la feria Food & Service, hay…

Publicidad