Santiago, 02 de abril de 2026.- En un claro signo de recuperación económica y de confianza en el sector minero, el Biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció la reciente decisión de la compañía canadiense Kinross de presentar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para su proyecto Minero Lobo Marte. Este proyecto implica una inversión inicial de $1.500 millones y promete la creación de 2.800 empleos durante su fase de construcción. Mas destacó que este avance es indicativo de un «renovado ambiente proinversión en el país», sugiriendo que los inversionistas están comenzando a recuperar la confianza, lo cual es esencial para estimular la inversión de largo plazo en Chile.
El proyecto Minero Lobo Marte, que será evaluado por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), se sitúa en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, en la Región de Atacama, a una altitud de aproximadamente 4.200 metros y abarcará 2.312 hectáreas. Durante su vida útil que se estima en 22 años, el proyecto se enfocará en la producción de metal doré con una capacidad de procesamiento diaria de 35.000 toneladas. La iniciativa podría generar un impacto positivo no solo en el mercado laboral, sino también en el desarrollo regional, al representar una inversión adicional estimada de otros $1.500 millones a lo largo de su operación.
El ingreso del proyecto de Kinross al SEIA se suma a otros recientes anuncios de importantes iniciativas mineras que también han sido ingresadas para su evaluación ambiental. Entre ellas se encuentra el proyecto Nueva Concentradora Escondida de BHP, que representa una inversión de $5.100 millones, el proyecto de continuidad operacional de El Abra por parte de Freeport-McMoRan, que asciende a $7.500 millones, y el innovador sistema de extracción directa de litio de Albemarle en el salar de Atacama, que implica $3.100 millones. Estos megaproyectos acumulados superan los $17 mil millones y apuntan a revitalizar el sector minero chileno.
El Biministro Mas subrayó la importancia de la inversión minera en el crecimiento económico del país, enfatizando que es crucial para generar empleos de calidad y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos chilenos. En su declaración, Mas afirmó que la prioridad actual del Ministerio es facilitar estos procesos de inversión y destacó la necesidad de contar con una institucionalidad robusta y reglas claras que permitan la ejecución de proyectos, sin comprometer la protección del medio ambiente ni el cumplimiento de la ley. Este enfoque busca no solo aumentar la inversión, sino también crear un entorno que invite a los inversores a apostar por el desarrollo sostenible en Chile.
Finalmente, la activación de estos proyectos mineros podría marcar un cambio significativo en las expectativas del sector minero y su contribución al crecimiento del país. A medida que se avanza en la evaluación de estas iniciativas, el gobierno espera que otros inversores se sientan incentivados a presentar sus propios proyectos, lo que podría traducirse en un aumento sustancial de la inversión pública y privada en los próximos años. La apuesta por un entorno proinversión y la apertura a nuevas oportunidades parece marcar un nuevo capítulo para la economía chilena en el contexto minero.






