Los días 8 y 9 de abril, la Estación Costera de Investigaciones Marinas (ECIM) de Las Cruces fue el escenario del tercer Encuentro de Mapeadores y Mapeadoras de Macroalgas, un evento coorganizado por WWF Chile, Más Kelp, Por el Mar, Blue Alert, el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), la Universidad de Stanford y el Núcleo Milenio MASH del centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, sede Puerto Montt. Este encuentro reunió a cerca de 80 participantes de diversas partes del mundo, tanto de manera presencial como virtual, con el objetivo central de fortalecer la colaboración científica en el mapeo y conservación de los bosques de macroalgas, ecosistemas esenciales para la biodiversidad marina y el desarrollo de actividades productivas sostenibles.
Las intensas jornadas del evento facilitaron la discusión de temas relevantes como metodologías de mapeo, estrategias de conservación y ecología costera. Entre las presentaciones más destacadas, resalta la charla de Alejandra Mora Soto del Spectral Lab de la Universidad de Victoria, quien compartió su enfoque innovador sobre la aplicación de datos geoespaciales en la conservación de estos ecosistemas. Por su parte, Sylvain Faugeron de la Universidad Católica discurrió sobre la variabilidad adaptativa de Macrocystis pyrifera, una de las especies más emblemáticas de macroalgas en Sudamérica. Los participantes, que incluyeron investigadores de Chile, España, México, Argentina y Perú, contribuyeron al enriquecimiento del conocimiento colectivo con sus valiosas perspectivas.
Uno de los aspectos más significativos del encuentro fue el fuerte interés de los asistentes en avanzar hacia la identificación y mapeo de bosques de macroalgas en sus respectivos países. Carolina Pantano, bióloga y coordinadora de conservación en la Fundación Por el Mar de Argentina, enfatizó que en los últimos años ha habido un avance notable en la colaboración entre equipos científicos y en el desarrollo de herramientas robustas para el mapeo y monitoreo de estos ecosistemas. Esto refleja un cambio positivo en la dinámica de trabajo colectivo, considerando que anteriormente la colaboración era más limitada.
José Palma, encargado de Planificación Espacial Marina en WWF Chile, subrayó la importancia de contar con datos precisos sobre la distribución de los bosques de macroalgas para la toma de decisiones informadas sobre la gestión del territorio marino. Este encuentro, que por primera vez incluyó la participación de investigadores peruanos, así como un aumento en el número de participantes latinoamericanos, destaca la evolución del compromiso regional hacia la protección y monitoreo de estos ecosistemas. La inclusión de organizaciones que colaboran con comunidades locales también resalta la necesidad de un enfoque multidisciplinario y participativo en la conservación.
Los talleres y mesas redondas ofrecieron espacios valiosos para discutir las oportunidades de colaboración y los desafíos que enfrenta la investigación sobre macroalgas, propiciando también la creación de una red activa de mapeadores comprometidos con el desarrollo sostenible. El evento evidenció no solo los avances científicos, sino también la consolidación de una comunidad hispanohablante unida por el objetivo común de proteger estos ecosistemas frente a los efectos del cambio climático y las presiones antrópicas. El encuentro en Las Cruces se estableció así como un hito en el fortalecimiento de vínculos científicos y en la elaboración de estrategias comprometidas con la conservación marina.






