El Colegio de Administradores (CGAI) ha hecho un llamado urgente a sus colegiados para que realicen una revisión permanente de sus obligaciones laborales y administrativas. Este llamado surge a raíz de una serie de casos donde comunidades han enfrentado embargos de sus cuentas corrientes debido a multas impagas impuestas por la Dirección del Trabajo. La situación financiera de estas comunidades se ha visto gravemente afectada por los procesos de cobro ejecutados por la Tesorería General de la República (TGR), que ha intensificado sus acciones en la recuperación de deudas relacionadas con sanciones laborales.
Juan Carlos Latorre, Presidente de CGAI, ha enfatizado que aunque la recuperación de deudas por parte de la Tesorería está dentro de sus facultades legales, existe un problema recurrente que afecta a muchas comunidades. «Los comités cambian administradores con frecuencia, y los nuevos muchas veces no tienen el conocimiento necesario sobre la situación administrativa previa. Como resultado, las notificaciones de multas pueden ser dirigidas a nombres que ya no están vigentes, dejando a la comunidad sin información sobre estas deudas», explicó Latorre, poniendo de relieve la importancia de una buena comunicación en la administración.
Latorre también señaló que el inconveniente se vuelve más complicado cuando una nueva administración toma el control de un condominio. «Frecuentemente, los administradores que llegan se encuentran con situaciones pendientes de gestiones anteriores y, en ciertos casos, los administradores salientes pueden verse afectados por problemas que surgieron durante su mandato anterior», agregó. Esta realidad ha llevado a la CGAI a recomendar a sus colegiados una serie de medidas preventivas que ayuden a reducir los riesgos financieros y legales.
Entre las recomendaciones de la CGAI, se destaca la importancia de que, al asumir una nueva administración, el administrador saliente debe entregar la comunidad con todas sus obligaciones regularizadas. Esto implica que no queden deudas pendientes ante la Inspección del Trabajo o la Tesorería. Además, es crucial que cualquier administrador que finalice su mandato se desvincule formalmente como representante legal, para evitar que futuras multas sean notificadas directamente a su nombre, generando así problemas innecesarios.
La CGAI sugiere también realizar revisiones periódicas al menos cada seis meses para verificar el estado de cumplimiento de obligaciones laborales y tributarias, así como la existencia de multas. Los administradores deben mantener actualizada la documentación laboral y formalizar adecuadamente los procesos de cambio de administración al recibir la documentación necesaria de su antecesor. Asimismo, es fundamental que los datos de contacto de la comunidad estén siempre actualizados para recibir notificaciones, ya que esto puede ser determinante en la prevención de problemas legales y financieros.






