Un ambicioso proyecto valorado en 7.500 millones de dólares ha sido anunciado, centrado en la ampliación de las operaciones del actual sistema de lixiviación en pilas de Sulfolix. Este plan incluye el desarrollo de una nueva planta concentradora para la explotación y procesamiento de sulfuro de cobre, así como la incorporación de una fuente de agua industrial adicional. Con esta iniciativa, se prevé que la actividad minera en el yacimiento pueda extenderse por otros 40 años, aumentando significativamente la extracción de material por un total aproximado de 8.400 millones de toneladas, según se detalla en el plan minero correspondiente.
Entre las principales obras que se llevarán a cabo, destaca la ampliación de la mina a cielo abierto y el desarrollo de una plataforma de lixiviación permanente en altura. Además, se contempla la construcción de una planta concentradora con capacidad para procesar 300.000 toneladas de mineral por día y un depósito para relaves espesados. Estas medidas no solo incrementarán la producción, sino que también buscan asegurar una gestión más eficiente de los recursos y sostenibilidad en el proceso extractivo.
La transición a agua desalinizada es otro aspecto crucial del proyecto, que implica mantener temporalmente el actual campo de pozos del Salar de Ascotán hasta que se complete la construcción de una planta desalinizadora. Esta planta utilizará un sistema de impulsión y transporte a través de dos rutas: el acueducto de agua desalinizada y el acueducto de interconexión, lo que permitirá una provisión constante y efectiva de agua para uso industrial, vital para el funcionamiento del proyecto.
En el área minera también se implementarán mejoras significativas, incluyendo la ampliación del vertedero Lastre 02, así como la creación y puesta en marcha de un nuevo vertedero llamado Lastre 07. Se realizará la modificación del vertedero Lastre 04, junto con la habilitación de tres sectores de depósitos temporales de mineral. También se instalará una nueva cinta transportadora que conectará directamente la mina con la planta concentradora, optimizando así el flujo de material y minimizando tiempos de transporte.
Por último, el proyecto prevé la adición de diversas obras auxiliares para asegurar su correcta ejecución. Estas acciones incluirán la creación de accesos al terreno, la mejora en el suministro eléctrico y la implementación de instalaciones adecuadas para la gestión de residuos. Gracias a estas innovaciones, la actual planta de extracción por solventes y electroobtención en la línea de lixiviación ampliará su capacidad de producción a 115.000 toneladas diarias, lo cual garantizará una producción anual promedio de 225.000 toneladas de cátodos de cobre de alta ley, fortaleciendo así la industria minera local.






