La Región de Coquimbo continúa su avance en la inversión energética y recientemente recibió una aprobación importante de la Comisión de Evaluación Ambiental, liderada por el delegado presidencial regional, Víctor Pino. La reciente aprobación se refiere a la declaración de impacto ambiental para el parque fotovoltaico Sol de Oro, situado en la comuna de Andacollo. Con una inversión estimada de 29,4 millones de dólares, este proyecto contempla la instalación de 23.716 paneles solares y tendrá una potencia instalada de 14,7 megavatios (MW), lo que permitirá abastecer a aproximadamente 14 mil viviendas durante un año.
El parque Sol de Oro ocupará una superficie de 15 hectáreas y contará además con un parque de baterías de litio del tipo BESS, que tiene una capacidad de almacenamiento de 44,44 megavatios-hora (MWh). Esta capacidad de almacenamiento será fundamental, ya que permitirá utilizar la energía generada durante el día en momentos de mayor demanda, particularmente en periodos nocturnos. La obra no solo aportará energía renovable al sistema eléctrico nacional, sino que también generará empleo, con la creación de hasta 60 puestos de trabajo durante su fase de construcción.
El Delegado Presidencial Regional, Víctor Pino, expresó su satisfacción por la aprobación del parque fotovoltaico, destacando que la Región de Coquimbo cuenta con las condiciones propicias para el desarrollo de proyectos de energías renovables. «La aprobación de este parque es un avance significativo en nuestra estrategia de Gobierno, donde promovemos la sustentabilidad y buscamos disminuir el uso de fuentes contaminantes de energía», afirmó Pino, quien enfatizó la importancia de fomentar iniciativas que se alineen con estos objetivos.
Por su parte, el Seremi de Energía, Fabián Páez, también comentó sobre la relevancia de esta aprobación, indicando que está en línea con la visión del Ministerio de Energía, que busca limpiar la matriz energética de la región. «Este parque no solo contribuirá a aprovechar el potencial de la región en materia de energías renovables, sino que también ofrecerá una gestión más eficiente de la electricidad almacenada gracias a sus baterías, mejorando así la provisión energética en momentos críticos de demanda». En este contexto, la producción de energía fotovoltaica ya representa el 30% de toda la capacidad instalada en la Región de Coquimbo.
Las proyecciones para el futuro son aún más optimistas, con expectativas de que para el año 2025, el 42% de la generación de energía en la región provenga de fuentes renovables. La iniciativa del parque Sol de Oro es un claro ejemplo del compromiso de la Región de Coquimbo con la sostenibilidad y la transición hacia una matriz energética más limpia, mostrando el potencial que tiene Chile en el uso de energías renovables. Con proyectos como este, se da un paso significativo hacia un futuro energético más sustentable y responsable.






