Santiago, 09 de marzo de 2026.– A solo unas semanas de la anunciada reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) ha manifestado su preocupación por un reciente dictamen emitido por la Dirección del Trabajo. Esta decisión establece criterios obligatorios para la distribución de la rebaja horaria en ausencia de un acuerdo entre empleadores y trabajadores. La Ley N°21.561, que introduce este cambio, había delineado un proceso de implementación gradual, buscando un equilibrio que permita la adaptación sin sacrificar la estabilidad laboral.
El artículo tercero transitorio de la ley establece que, ante la falta de consenso, la reducción debe hacerse de manera proporcional entre los días de trabajo. Este enfoque busca garantizar justicia para ambas partes, y representa el compromiso del legislador por una transición ordenada y equitativa. Sin embargo, la CCS advierte que el nuevo dictamen introduce elementos normativos que contradicen este principio de gradualidad y proporcionalidad, generando temor entre los empresarios sobre su capacidad de ajuste en un entorno económico ya complicado.
Desde la implementación de la Ley N°21.561, muchas empresas han hecho esfuerzos por adaptarse a la nueva normativa, y la CCS ha destacado que una porción significativa de ellas ha adelantado la reducción de jornada laboral, respetando los mecanismos establecidos por la ley. A pesar de un panorama económico complicado, con un 8,3% de desempleo y una alta informalidad laboral del 26,8%, las empresas han mostrado buena fe en su cumplimiento. Sin embargo, el reciente dictamen altera la dinámica que hasta ahora se había seguido y añade más incertidumbre a la planificación empresarial.
María Teresa Vial, presidenta de la CCS, enfatizó la importancia de mantener la estabilidad normativa para favorecer el empleo formal en un mercado laboral que aún enfrenta retos significativos. Vial subrayó que, aunque la reducción de horas laborales es un mandato legal que debe cumplirse, cualquier ajuste adicional que se imponga debe alinearse con el marco legal previamente acordado. La líder gremial apuntó que la coherencia normativa es fundamental para resguardar el empleo y potenciar la inversión en el país.
Con el objetivo de modernizar el mercado laboral, la CCS advierte sobre la necesidad de responsabilidad y un enfoque gradual en la implementación de cambios. La presidenta Vial concluyó argumentando que la estabilidad normativa no solo es crucial para la conservación del empleo existente, sino también para la creación de nuevas oportunidades laborales, especialmente para aquellos que actualmente se encuentran en la informalidad. A medida que se aproxima la fecha de reducción de horas, las decisiones regulatorias tienen un impacto profundo en la estructura laboral chilena y en el futuro del empleo en el país.






