El dólar cerró este viernes en Chile en un nivel de $924,45, lo que representa un aumento de $12,7 en comparación a la sesión anterior, equivalente a un alza del 1,4%. Esta jornada estuvo marcada por un ambiente de tensión en los mercados, influenciado por la caída significativa del precio del cobre, que retrocedió un 2,7% hasta alcanzar los US$5,36 por libra. Esta situación ha suscitado preocupación entre los inversores, ya que el cobre, uno de los principales productos de exportación de Chile, se encuentra en su nivel más bajo en tres meses.
La fuerte caída del cobre ha sido impulsada por un contexto macroeconómico complicado, caracterizado por un dólar más fuerte y altos niveles de inventarios globales. La Bolsa de Metales de Londres reportó máximos de seis años en los inventarios, mientras que en Shanghái se registraron niveles récord. Estas condiciones han alimentado las inquietudes acerca de la demanda industrial, especialmente en un ambiente de costos energéticos elevados que afecta a muchas industrias claves. La combinación de estos factores ha llevado a que el peso chileno se vea presionado durante toda la jornada.
En el ámbito internacional, el Dollar Index (DXY) experimentó un incremento del 0,43%, alcanzando los 99,4 puntos. Este repunte del dólar se produce en medio de una creciente aversión al riesgo debido al deterioro de la situación en Medio Oriente. La escalada del conflicto ha resultado en la destrucción de infraestructura energética y en la interrupción de exportaciones, factores que han mantenido los precios del petróleo y del gas cerca de máximos históricos. Estas tensiones geopolíticas han resaltado los riesgos inflacionarios en la economía global, alentando así a los inversores a buscar refugio en el dólar.
Frente a este panorama incierto, la Reserva Federal de EE.UU. ha adoptado una postura cautelosa. Aunque las proyecciones apuntan a un posible recorte de tasas este año, la entidad ha reforzado un sesgo más hawkish, alertando sobre los persistentes riesgos inflacionarios que amenazan la estabilidad financiera. Este enfoque ha dado un soporte adicional al dólar en los mercados internacionales, contribuyendo a su fortaleza frente a otras divisas, incluido el peso chileno.
En resumen, la sesión de este viernes estuvo dominada por una serie de factores adversos que impactaron la cotización del dólar en Chile. La caída del cobre, el fortalecimiento del dólar a nivel global y la creciente incertidumbre geopolítica han combinado sus efectos para presionar al peso chileno. Los analistas advierten que, de no revertirse estas condiciones, el escenario para la moneda local podría resultar complicado, lo que apunta a una posible continuación de la volatilidad en el mercado cambiario.






