Santiago de Chile, 04 de junio de 2026. En un movimiento que marca un precedente en el sector minero chileno, Yura Chile, parte del Grupo Gloria, ha puesto en marcha un innovador modelo de negocios con el despliegue de sus plantas móviles de lechada de cal. Este servicio integral «llave en mano», con flexibilidad «Plug and Play», ha permitido a la empresa posicionarse fuertemente dentro del ámbito de la gran minería, mostrando un crecimiento constante respaldado por contratos corporativos en varias regiones del país desde 2024 hasta 2026. Daniel Padilla Orellana, gerente de Negocio de Cal de Yura Chile, destaca que la visión de la compañía es transformar la forma en que se brinda el servicio en este sector, pasando de la venta de commodities tradicionales a ofrecer soluciones específicas en términos de metros cúbicos de lechada de cal, lo cual es fundamental para las operaciones mineras.
La lechada de cal, un insumo esencial que incluye cal viva (óxido de calcio), se ha convertido en un elemento crítico para la minería en Chile, comparable a la importancia del combustible. A día de hoy, el país enfrenta un desafío significativo al tener que importar cerca del 40% de su demanda nacional de cal, situación que Yura Chile busca mitigar. Gracias a la capacidad productiva de Calcesur, uno de los mayores productores de cal en Latinoamérica, la compañía no solo aumenta la disponibilidad de este recurso, sino que también redefine la forma en que se entrega: la lechada es procesada y llevada directamente al lugar de trabajo, elevando los estándares de seguridad y eficiencia en el servicio.
La innovación de Yura Chile se manifiesta en el diseño especializado de sus unidades móviles, que se desplazan rápidamente en un semirremolque y se conectan directamente a las operaciones mineras. Esto no solo elimina la necesidad de permisos adicionales ni de importantes inversiones de capital por parte de las mineras, sino que también asegura una continuidad en la operatividad, optimizando el uso de la cal en el proceso de extracción. Según Padilla, esto se traduce en una reducción significativa en las pérdidas de material y un aprovechamiento del 100% del productos, lo que se traduce en una mejora en la recuperación de minerales estratégicos como el cobre, oro, molibdeno y litio.
Además, el enfoque de Yura Chile no solo se centra en la eficiencia operativa, sino también en el impacto socioambiental de su actividad. La lechada de cal desempeña un papel crucial en la neutralización de aguas ácidas generadas por deshielos estacionales, ayudando a cumplir con las normativas ambientales al devolver flujos de agua a los cauces de los ríos. La compañía se adapta a la transición hacia el uso de agua desalinizada, ofreciendo soluciones flexibles para la preparación y dosificación de lechada de cal, asegurando que el proceso se mantenga continuamente operativo durante todas las horas del día, los 365 días del año.
Yura Chile no solo se sitúa como un proveedor, sino que busca convertirse en un socio estratégico para la industria minera al reducir riesgos operacionales y promover una minería más eficiente, autónoma y sustentable. Para ello, la compañía ha establecido un programa que capacita a jóvenes técnicos en comunidades cercanas a las faenas, con un equipo ingenieril propio que asegura una rápida respuesta ante contingencias. La importancia de este enfoque se reafirma con la experiencia previa de Yura en Perú, que ha sido transferida a su operación en Chile a través de una incubadora de conocimiento, cimentando su liderazgo en el mercado y preparándola para un futuro con mayores retos y oportunidades.






