En un encuentro celebrado en agosto de 2026 en Santiago, la Fundación Chile, con el respaldo de JPMorganChase, reunió a diversas empresas, gremios e instituciones públicas con el fin de abordar los principales desafíos que enfrenta la transición energética en la Región Metropolitana. La jornada de identificación se centró en preguntas críticas como cómo fortalecer las capacidades para el mantenimiento y reparación de vehículos eléctricos, recuperar materiales de baterías al final de su vida útil y facilitar el acceso a la generación distribuida y al almacenamiento energético para comunidades y pequeñas empresas.
El evento, parte del programa eNOVA, destacó tres grandes ámbitos de trabajo: generación renovable, almacenamiento energético y electromovilidad. Los participantes exploraron oportunidades de innovación en áreas como la economía circular, la equidad territorial y el acceso y seguridad energética. Entre los desafíos más relevantes identificados se encuentra la necesidad de formación especializada para técnicos en electromovilidad, así como la mejora de la resiliencia energética de las comunidades mediante sistemas de almacenamiento, lo que revela el compromiso colectivo ante las exigencias del nuevo paradigma energético.
Manuel Farías, director del área de Educación Técnica y Trayectorias Formativas Laborales de Fundación Chile, enfatizó la importancia de que este tipo de iniciativas alineen la formación educativa con las necesidades reales del mercado. «La transición energética no depende únicamente del desarrollo tecnológico; requiere personas capacitadas para implementar y mantener esas innovaciones. Espacios como este fomentan la conexión entre el ámbito educativo y los desafíos actuales de la industria», aseveró Farías, subrayando el rol crucial de la educación técnico-profesional.
Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de ACERA, también participó en la discusión, resaltando que el éxito de la transición energética depende de contar con un capital humano bien preparado. Según Rojas, «la industria requiere técnicos capacitados en generación renovable y almacenamiento, y esta colaboración con Fundación Chile busca acercar la visión de las empresas al sistema educativo para formar el talento necesario desde ahora». Estas declaraciones reflejan un consenso creciente sobre la vital necesidad de un enfoque educativo adaptado a los estándares del sector energético.
Por último, Rafael Contreras de JPMorgan destacó el enfoque a largo plazo que requiere la transición energética, señalando que es crucial articular los talentos formados con las transformaciones que enfrenta el país. «Iniciativas como eNOVA permitirán a los estudiantes de educación técnico-profesional conectar con sectores estratégicos, desarrollando capacidades que serán fundamentales para la futura sostenibilidad del sistema energético en Chile», puntualizó. La metodología participativa del evento permitirá a Fundación Chile recopilar insumos valiosos que se integrarán en el desarrollo del programa eNOVA, promoviendo un aprendizaje que aborde los retos verdaderos del sector.






