Agosto, conocido como el Mes de la Minería en Chile, representa una instancia crucial para evaluar el estado del sector minero, poniendo de relieve no solo las cifras de producción y los proyectos de inversión, sino también un activo estratégico que a menudo se pasa por alto: las empresas de base tecnológica. Según Alejandra Molina, gerente general de Minnovex, esta tendencia puede jugar un papel decisivo en la competitividad del país en el futuro, dado el contexto desafiante en el que se desarrolla la minería nacional. Las empresas deben enfrentarse a yacimientos cada vez más profundos y con menores leyes, así como a la escasez hídrica, la presión ambiental, y la necesidad de atender la creciente demanda global de minerales.
Los desafíos que enfrenta la minería son complejos y variados. A medida que se profundizan los yacimientos y disminuyen las leyes de los minerales, la escasez de agua se convierte en un tema crítico, especialmente en un país como Chile, donde los recursos hídricos son limitados. A esto se añaden las exigencias regulatorias y ambientales, así como fenómenos climáticos extremos que amenazan tanto la producción como la seguridad de los trabajadores. Para poder resolver estas problemáticas, es imperativo no solo realizar inversiones significativas, sino también fomentar la innovación y adopción de tecnologías que permitan mejorar la eficiencia y sostenibilidad del sector.
El país cuenta con un potencial significativo en el ámbito de las soluciones tecnológicas aplicadas a la minería. Según la novena Encuesta de Innovación en Empresas Proveedoras de la Minería de Cochilco, un 81% de las empresas proveedoras son de capital nacional, y el 66% se posiciona como proveedor de base tecnológica. Esta información indica que Chile tiene las capacidades suficientes para desarrollar una industria tecnológica robusta relacionada con la minería. Sin embargo, aún existen barreras que frenan el crecimiento y escalabilidad de estas innovaciones a nivel local y global.
Un dato preocupante es que solo el 35% de las empresas consultadas había logrado exportar sus innovaciones en los últimos tres años. Adicionalmente, las empresas enfrentan obstáculos en cuanto a la validación tecnológica de sus productos y servicios dentro de las faenas mineras, ya que los largos ciclos de prueba y las restricciones en financiamiento dificultan el acceso a tecnologías emergentes. Por tanto, no solo es necesario aumentar la inversión económica, sino que también es crucial promover un cambio cultural que permita a las compañías mineras y a los proveedores adoptar nuevas soluciones con mayor apertura.
Minnovex se ha comprometido a trabajar en la superación de estas dificultades, facilitando la colaboración entre empresas, universidades y el sector público para impulsar las innovaciones tecnológicas en minería. Al fortalecer este ecosistema, se busca diversificar la economía, generar empleo especializado, y transitar de una economía centrada en la exportación de minerales a una que valore y exporte productos y servicios basados en el conocimiento. El futuro de la minería chilena se encuentra no solo en las profundidades de la tierra, sino también en el surgimiento de una sólida industria del conocimiento que podrá posicionar a Chile como líder en el ámbito tecnológico a nivel mundial.






