El nuevo informe de la CAF, titulado “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”, presentado hoy en la Ciudad de México, destaca la vital importancia del desarrollo de los territorios rurales para el crecimiento de la región. En un contexto marcado por la creciente demanda global de alimentos y la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, el informe subraya que estos territorios no solo son clave para la seguridad alimentaria, sino que también contienen recursos estratégicos que pueden contribuir a la sostenibilidad ambiental y a la cohesión social. Con cifras que revelan que el mundo rural cuenta con alrededor de 120 millones de habitantes y una gran proporción de la biodiversidad mundial, queda claro que su desarrollo es imprescindible para el futuro económico de América Latina y el Caribe.
Sergio Díaz-Granados, Presidente Ejecutivo de CAF, enfatizó en la presentación que «América Latina y el Caribe es una región solución para muchos de los grandes desafíos globales». El ejecutivo instó a la urgente necesidad de invertir en infraestructura y servicios en estas zonas rurales, lo cual podría mejorar significativamente la calidad de vida de millones de personas. Según el reporte, la integración de las comunidades rurales con las urbanas y el acceso a tecnología y capacitación son factores decisivos para maximizar el potencial de estos territorios. De esta manera, el informe no solo apunta a los recursos naturales sino también a las personas que habitan y trabajan en estas áreas.
El documento también revela un cambio profundo en la estructura económica del mundo rural, donde hoy en día menos del 50% de los trabajadores se dedica a actividades agropecuarias. Este dato refleja una diversificación creciente que incluye sectores como el turismo, la logística y la industria, lo que plantea nuevas oportunidades para el desarrollo regional. Sin embargo, el informe también menciona que esta diversificación debe enfrentarse a desafíos significativos, como la pobreza y la baja productividad en comparación con otras regiones del mundo, lo que pone de manifiesto las profundas desigualdades que persisten en el acceso a recursos y conocimientos entre áreas urbanas y rurales.
Entre los desafíos estructurales que enfrenta el mundo rural, el informe destaca un déficit en servicios básicos y en acceso a financiamiento. El 33% de la población rural carece de acceso a servicios bancarios, un factor que limita sus posibilidades de inversión y desarrollo. Asimismo, solo el 40% de la población vive a menos de dos kilómetros de una vía pavimentada, lo que restringe el acceso a mercados y oportunidades laborales. Aprovechar el potencial de estas comunidades implica no solo mejorar su infraestructura física, sino también ofrecer soluciones tecnológicas y educativas que fortalezcan su inserción en la economía moderna.
Para abordar estos retos, CAF propone una agenda integral que contemple no solo políticas productivas, sino también sociales y de infraestructura. Esto incluye la promoción de la digitalización y la innovación en el campo agropecuario, junto con el reforzamiento de políticas de protección social que permitan a los trabajadores rurales acceder a empleos de mejor calidad. La transformación del mundo rural en una base sólida para el desarrollo inclusivo y sostenible depende de un enfoque multidimensional que cierre las brechas existentes y potencie la riqueza natural y humana de estas áreas. El informe completo está disponible para consulta y descarga, lo que abre la puerta a un debate más profundo sobre el futuro rural de la región.






