Este lunes 1 de junio, el dólar inicia sus operaciones en Chile cotizando cerca de $887,80, lo que refleja una leve caída de $1,46, equivalente a un 0,16%, en un contexto donde el peso chileno muestra un leve fortalecimiento. Este comportamiento se produce gracias a un notable avance en el precio del cobre, que se eleva un 2,53% alcanzando los US$6,55 por libra, lo que representa los niveles más altos en más de dos semanas. La estabilidad de la moneda local también se ve influenciada por factores como las recientes preocupaciones en torno a la oferta de cobre, dado que la producción del mes de abril en Chile, el mayor productor global, ha sido la más baja registrada en 23 años.
El impulso en los precios del cobre se atribuye a un cambio en la estrategia de Codelco, la estatal chilena encargada de la extracción de este metal, que ha definido una nueva administración enfocada en priorizar la rentabilidad sobre la maximización de la producción. Esta estrategia se ha interpretado como una señal de una oferta más restringida, lo que en términos generales refuerza la percepción de un mercado ajustado. La caída en la producción, junto con una robusta demanda debido a las expectativas positivas en inteligencia artificial y la transición energética, contribuye a este panorama favorable para el peso chileno.
Sin embargo, la disminución del dólar local ha mostrado ser limitada por la tendencia al alza del Dollar Index, que sube un 0,08% hasta llegar a 98,75 puntos. Las preocupaciones en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, junto con la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantenga su postura restrictiva en vista de los datos de empleo que se publicarán esta semana, añaden incertidumbre al mercado. Estos factores globales influyen de forma directa en la fortaleza del dólar estadounidense y, por ende, en el comportamiento del tipo de cambio en el país.
En el ámbito económico local, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de abril mostró una caída de 1,2% a nivel anual, siendo la minería el principal sector afectado. El crecimiento de la serie desestacionalizada fue modesto, avanzando solo un 0,1% mensual, mientras que en términos interanuales se registró una baja de 0,9%. En contraste, el Imacec no minero experimentó un crecimiento del 0,4% al comparar los últimos 12 meses. Estos datos refuerzan la percepción de un entorno económico con bajo dinamismo, lo que a su vez limita cualquier apreciación significativa del peso chileno en el mercado.
Para el resto de la jornada, las proyecciones indican que el dólar podría mantenerse dentro de un rango de cotización entre $883 y $895 por unidad. Si el precio del cobre logra mantener su impulso actual, el tipo de cambio podría acercarse a la parte baja de este rango. No obstante, factores externos como el fortalecimiento del dólar global, la incertidumbre geopolítica y la debilidad en la actividad económica interna podrían llevar al dólar hacia la zona superior entre $892 y $895. Esta dinámica se seguirá monitoreando de cerca por parte de analistas y actores del mercado.






