La actividad económica de Chile, medida a través del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), mostró una notable expansión del 2,4% en junio de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior. Según el informe del Banco Central, esta mejora refleja un entorno favorable en sectores clave como la minería, el comercio y los servicios, lo cual sugiere un repunte en la actividad económica después de un periodo de debilidad. Además, al analizar la serie desestacionalizada, se observa un avance del 0,6% con respecto al mes de mayo, destacando la evolución positiva en las cifras más recientes.
El crecimiento del Imacec en junio se vio impulsado en gran medida por la producción minera, la cual experimentó un aumento significativo del 3,9%. Este crecimiento fue liderado por el desempeño de la minería del cobre, que sigue siendo un pilar fundamental de la economía chilena. Por otro lado, el sector comercio creció un 5,4%, lo que indica un aumento en la demanda interna, mientras que los servicios también registraron una expansión del 1,7%. Sin embargo, a pesar de estos resultados alentadores, el sector de la industria manufacturera se contrajo en un 0,7%, lo que genera inquietudes sobre el equilibrio del crecimiento económico.
El profesor Javier Mella, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, subraya que el repunte observado en junio era en gran parte anticipado por los analistas, debido a una baja base estadística respecto al año anterior. Mella indica que el impulso de la producción minera, especialmente del cobre, fue un factor clave para el significativo aumento este mes. Sin embargo, el economista también señala que las señales positivas no se limitan al sector minero, ya que las ventas en los canales mayoristas, minoristas y automotrices se mantuvieron en niveles competitivos, y los sectores de salud, educación y servicios personales siguieron en expansión.
La pregunta que surge a partir de estas cifras es si Chile ha logrado evitar caer en una recesión técnica. Según Mella, el crecimiento mensual reduce considerablemente la probabilidad de que el país haya entrado en una recesión durante el segundo trimestre, al compensar parte de la debilidad que se había observado en los meses anteriores. No obstante, el economista advierte que el Imacec no proporciona una visión completa de la actividad productiva del país, ya que se basa en un solo mes y no incluye la información más amplia que se reflejará en las Cuentas Nacionales que publicará próximamente el Banco Central.
En conclusión, aunque los datos del Imacec de junio son alentadores y sugieren un repunte en la actividad económica, Mella enfatiza que esta cifra debe ser interpretada con cautela. A pesar del optimismo que genera este incremento, es insuficiente para afirmar que se ha producido un cambio de tendencia sostenible en la economía chilena. El verdadero desafío será observar si este dinamismo puntual puede consolidarse en el segundo semestre y alcanzar a sectores que todavía muestran rezagos, lo que será crucial para sentar las bases de una recuperación económica sólida y duradera.






