Las exportaciones chilenas alcanzaron cifras récord en 2025, reflejando un notable crecimiento en el comercio exterior del país. Según datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), las exportaciones superaron los US$107.000 millones, marcando una cifra histórica. Este aumento no solo se debe a las grandes empresas tradicionales, sino también a un número creciente de pequeñas y medianas empresas que están utilizando plataformas digitales para exportar sus productos. En total, se registraron 8.767 empresas exportadoras en Chile, cifra que supera todos los registros anteriores y subraya una tendencia hacia la internacionalización más accesible y menos exclusiva.
El crecimiento de las exportaciones de servicios, que aumentaron cerca de un 15% durante el mismo año, revela un cambio significativo en la dinámica del mercado. Sectores como la tecnología, la educación online, y los servicios profesionales han estado a la vanguardia de esta expansión. La digitalización ha permitido que empresas chilenas puedan ofrecer sus servicios a una audiencia global sin necesidad de tener presencia física en el extranjero. Matías Magallón, CEO de ALPS, destaca que «las barreras de entrada han disminuido, permitiendo que cualquier negocio en Chile pueda comenzar a vender internacionalmente desde el primer día».
A pesar de las oportunidades que trae consigo la internacionalización, las empresas también enfrentan desafíos considerables. Las diferencias regulatorias entre países y las preferencias de pago locales son solo algunos de los obstáculos que complican la venta en mercados internacionales. Magallón señala que muchas empresas están preparadas para vender, pero no para cobrar, ya que la experiencia de pago puede decidir el éxito o el fracaso de una transacción internacional. «Adaptarse a las preferencias de cada mercado es crucial para convertir potenciales ventas en resultados concretos», comenta el ejecutivo.
El aumento en la cantidad de empresas españolas exportadoras sugiere que el fenómeno de la internacionalización ha dejado de ser exclusivo de las grandes corporaciones. Las herramientas digitales han democratizado el acceso a los mercados internacionales, permitiendo que pequeñas y medianas empresas compitan en igualdad de condiciones. «Estamos viendo una nueva generación de emprendedores naciendo con una mentalidad global. Ahora, acceder a clientes de diferentes continentes es mucho menos complejo que en el pasado», afirma Magallón. Esto señala el inicio de una nueva era donde el tamaño de la empresa ya no es el único factor determinante para el éxito en el comercio mundial.
De cara al futuro, las proyecciones de crecimiento en el ámbito del comercio digital son alentadoras. ALPS anticipa que las exportaciones de servicios digitales seguirán aumentando, y que la integración comercial regional se profundizará. Además, se espera un avance en los métodos de pago, con una mayor adopción de pagos instantáneos y el uso de inteligencia artificial para prevenir el fraude. «Las fronteras comerciales se vuelven menos visibles para los negocios digitales, y el enfoque debe estar en ofrecer experiencias de compra y pago que cumplan con las expectativas de los consumidores globales», concluye Magallón.






