En un esfuerzo por mejorar la resiliencia de la infraestructura logística en Chile, la Universidad Adolfo Ibáñez, a través de su Centro Futuros Empresariales (CeFE), organizó un importante encuentro en su sede de Vitacura. El evento reunió a destacados ejecutivos del sector minero, operadores portuarios y empresas de logística para avanzar en el desarrollo del Proyecto IRICS (Índice de Resiliencia de Infraestructura para Cadenas de Suministro). Esta iniciativa busca identificar y analizar las interconexiones entre la demanda, la oferta, los riesgos y la incertidumbre que influyen en la toma de decisiones relacionadas con la infraestructura logística nacional, con el objetivo de establecer un estándar que priorice los proyectos existentes en función de su resiliencia en lugar de su tamaño.
El director de Investigación de la Escuela de Negocios UAI, Jorge Hernández, lideró la sesión destacando que la infraestructura ya no puede ser vista como un activo aislado. Según sus palabras, se ha convertido en la columna vertebral sobre la que opera toda la cadena de suministro. Ilustró la vulnerabilidad del sistema explicando cómo la falla de un solo nodo, como una ruta bloqueada o un mercado en crisis, puede provocar una reacción en cadena que afecta a toda la operación logística.
Entre los participantes del evento se encontraban miembros de diversas instituciones relevantes como el Comité de Políticas en Infraestructura, el Supply Chain Council de Chile, COPSA y la Asociación Logística de Chile, quienes están profundamente involucrados en la ejecución del Proyecto IRICS. Además, compañías emblemáticas como Agunsa, Codelco, Minera Collahuasi, Antofagasta Minerals, Enami, D&C y TMP también estuvieron presentes, aportando su experiencia y conocimiento al diálogo sobre la resiliencia de las cadenas de suministro.
Los asistentes coincidieron en que mejorar la gestión, coordinación y anticipación es fundamental para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro, dejando en claro que muchas interrupciones se deben más a decisiones organizativas que a limitaciones físicas de la infraestructura. En particular, se identificó un gran potencial para optimizar el uso de la infraestructura ya existente, especialmente en los puertos, donde la gestión operativa puede tener un impacto significativo en el rendimiento global de la cadena.
Por último, se subrayó la urgencia de abordar las diferencias entre la gran minería y la pequeña y mediana minería, que es más vulnerable ante los riesgos logísticos. Para estas últimas, el verdadero desafío no radica únicamente en la salida del mineral, sino en asegurar la llegada oportuna de insumos y repuestos críticos, dada su dependencia de un número reducido de nodos y proveedores. Se enfatizó la necesidad de impulsar políticas estatales que favorezcan una visión de largo plazo y promuevan una mejor coordinación entre los sectores público y privado para la priorización de proyectos de infraestructura. Se prevé que el Proyecto IRICS lleve a cabo un nuevo focus group en octubre y presente sus conclusiones a fines de este año.






