En mayo de 2026, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) ha tomado una decisión contundente en el ámbito de la regulación del sector de seguros al sancionar a Orsan Seguros de Crédito y Garantía S.A. con una multa de UF 8.000. Esta acción se deriva del incumplimiento por parte de la compañía de las disposiciones legales que rigen los seguros de caución, específicamente al no respetar el carácter a primer requerimiento, que estipula que las aseguradoras deben efectuar pagos inmediatos ante la solicitud de los asegurados.
Tal y como se expone en el artículo 583 del Código de Comercio y en el Oficio Circular N° 972 de la CMF, las pólizas de garantía a primer requerimiento han de ser cumplidas sin que se pueda invocar excepciones que cuestionen el pago. La CMF ha encontrado que Orsan no cumplió con esta obligación en particular respecto a las pólizas de garantía emitidas a favor de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), que estaban destinadas a garantizar obligaciones vinculadas al desarrollo de un nuevo casino de juego.
La Resolución N°5179 emitida por la CMF destaca que Orsan no respondió de manera adecuada a la solicitud de pago realizada por la SCJ, lo que generó una falta grave hacia los estándares establecidos en el mercado de seguros. Este tipo de comportamientos no solo afecta la confianza en la compañía aseguradora, sino que también pone en riesgo la operatividad del sector regulado, evidenciando la necesidad de una supervisión efectiva.
Importante resaltar es que la sanción impuesta a Orsan no se trata de un caso aislado; la CMF ha tomado en cuenta la reiteración de infracciones cometidas por la compañía en el pasado. Esta reincidencia pone de manifiesto una falta de compromiso con la normatividad del sector, lo cual resulta en una respuesta más severa por parte de la autoridad reguladora, que busca asegurar la estabilidad y la buena práctica en el mercado financiero.
Finalmente, este caso subraya la relevancia de que las empresas de seguros cumplan estrictamente con las normativas establecidas para garantizar una operación transparente y ágil en las relaciones contractuales. La existencia de mecanismos de supervisión como la CMF es crucial para proteger tanto a los consumidores como al buen funcionamiento del sistema financiero en su conjunto, y asegura que las compañías de seguros actúen con la responsabilidad que exige el mercado.






