Los primeros resultados obtenidos por las líneas de investigación «Nuevas Vacunas para Peces» y «Soluciones Ómicas para la Acuicultura» del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR²) han revelado una alternativa prometedora en la lucha contra el piojo de mar (Caligus rogercresseyi), parásito que afecta de manera crítica la salmonicultura en Chile. Este desafío sanitario ha llevado a la dependencia histórica de tratamientos farmacológicos, cuyas eficacias han disminuido debido a la resistencia desarrollada por las poblaciones del parásito. La investigación está liderada por un prestigioso equipo de investigadores, entre ellos el Dr. Antonio Casuso y la Dra. Valentina Valenzuela-Muñoz, quienes han impulsado una innovadora estrategia de vacunación recombinante. Su enfoque se centra en el desarrollo de vacunas de subunidades que permiten un control más sustentable y eficaz contra esta amenaza que afecta el bienestar y la producción de salmón del Atlántico.
La estrategia de vacunación diseñada por INCAR² se fundamenta en la utilización de dominios antigénicos específicos de la vitelogenina del piojo de mar, concretamente los dominios conocidos como CrVtg-VWF1 y CrVtg-VWF2. Estos segmentos de proteína son capaces de estimular la respuesta inmune de los peces, lo que representa una innovación significativa con respecto a los métodos tradicionales de control. En sus ensayos, los investigadores no solamente han observado una reducción en la fijación de larvas a los siete días de exposición al parásito, sino que a los 21 días, los salmones vacunados presentaron una disminución de hasta un 53,4% en la carga parasitaria, lo que resalta la efectividad a largo plazo de esta nueva metodología.
Un hallazgo destacado del estudio es que ambas formulaciones de vacunas demostraron un impacto significativo en la población de piojos machos y hembras. Este resultado sugiere que el enfoque basado en dominios funcionales podría interferir en procesos biológicos comunes a ambos sexos del parásito, lo cual amplía las perspectivas de protección. Además, los investigadores advierten que la acción de las vacunas pudo inducir alteraciones en la capacidad reproductiva del piojo de mar, afectando incluso a los huevos producidos por hembras expuestas a la vacunación, lo que podría ayudar a desestabilizar las poblaciones de este parásito en el futuro.
El Dr. Antonio Casuso Cabrera ha subrayado la importancia de esta estrategia como complemento a las herramientas hoy disponibles, señalando que la vacunación podría reducir la necesidad de utilizar tratamientos farmacológicos en gran magnitud. Esta disminución en el uso de químicos no solamente tiene el potencial de mejorar la salud de las poblaciones de salmones, sino que también representa un avance en la sostenibilidad de la industria acuícola. Los beneficios inmunológicos que se han observado en los peces vacunados, como la activación de genes asociados a la respuesta inmune, destacan el papel crucial que puede desempeñar la vacunación en un enfoque sanitario integral.
Por último, la Dra. Valenzuela-Muñoz enfatizó que la propuesta de incorporar esta vacuna dentro de una batería de soluciones puede llevar a una disminución efectiva en la carga de piojos en los centros de cultivo. Esta investigación abre una nueva senda en el desarrollo de métodos para el control del piojo de mar, sugiriendo que, de ser validadas en condiciones productivas, las vacunas basadas en dominios funcionales podrían constituir una nueva generación de herramientas estratégicas en la salmonicultura chilena. Los resultados, aunque aún requieren más estudios, revelan un horizonte optimista para la salud y productividad del salmón en el país.






