La Empresa Nacional de Minería (Enami) ha anunciado importantes cambios en su equipo de dirección, buscando adaptarse a un entorno desafiante que enfrenta la industria minera. Esta reestructuración incluye ajustes en áreas críticas como la comercialización, el fomento de la minería y la fiscalía, así como una transformación significativa en la Fundición Hernán Videla Lira, cuya operación ha sido suspendida temporalmente. Los ajustes están diseñados para garantizar una gestión más eficiente y mantener la continuidad operativa durante este periodo de transición, permitiendo a Enami consolidar una estrategia a largo plazo que responda a las necesidades cambiantes del sector minero.
El nuevo liderazgo en el área comercial recaerá en Adrián Soto Quevedo, quien asume como gerente interino para sustituir a Rodrigo Hernández Barros. Con más de 18 años de experiencia en Enami y un sólido bagaje en comercialización de minerales y gestión de calidad, Soto está posicionado para desempeñar un papel crucial en la generación de ingresos. Con su formación en Ingeniería Industrial y su expertise en mineralurgia, se espera que Soto implemente estrategias que optimicen los procesos de ventas y fortalezcan la relación de la empresa con sus clientes, manteniendo el enfoque en la sustentabilidad y el desarrollo del sector.
Por su parte, Yerko González Cuello asume el cargo de gerente de Fomento interino, en sustitución de Viviana Ireland Cortés. González, ingeniero civil en Minas con más de 20 años de trayectoria en Enami, ha sido clave en el fomento de la pequeña y mediana minería, que representa un pilar fundamental de la actividad estatal. Su experiencia es vital en un momento en que es necesario revitalizar el apoyo a estos sectores, especialmente ante los cambios del mercado. Junto a él, Rodolfo Botteselle Rodríguez se incorpora como fiscal interino, reforzando la estructura jurídica de la compañía en un proceso de reorganización que requiere una atención rigurosa a los aspectos legales y normativos.
La Fundición Hernán Videla Lira, un elemento esencial en el procesamiento de minerales, también se encuentra en el centro de esta reestructuración. A partir del 1 de mayo, esta unidad dejará de funcionar como gerencia y se convertirá en una superintendencia. Ernesto Ortiz Ayala será el encargado de liderar esta nueva estructura, cuyo principal objetivo será supervisar la suspensión temporal de las operaciones. Esta decisión no solo refleja un cambio necesario en su organización, sino que también busca garantizar que la fundición, crucial para la pequeña y mediana minería, esté preparada para reanudar sus funciones de manera óptima en el futuro.
Estos cambios operativos responden a un esfuerzo más amplio de Enami para optimizar su estructura y mejorar la eficiencia en todos los niveles. En un contexto donde los desafíos operacionales y financieros son cada vez más complejos, la estrategia de la estatal gira en torno a la búsqueda de una organización ágil que mantenga su rol productivo. La reestructuración no solo debe atender a la continuidad de las operaciones, sino también reforzar el compromiso de Enami con el desarrollo del sector minero nacional, gestionando de manera efectiva los recursos y apoyando a los productores de menor escala.



