El dólar en Chile finalizó la jornada cerca de los $919,20, experimentando un ligera alza de $0,6, lo que representa un avance de aproximadamente el 0,08%. A pesar de esta variación mínima, la sesión estuvo marcada por una notable volatilidad, donde el tipo de cambio intentó moderar las caídas iniciales que predominaban durante el día. Este comportamiento inestable del peso chileno refleja las tensiones y fluctuaciones que afectan constantemente al mercado cambiario.
Un factor clave que contribuyó a la contención del avance del dólar fue el comportamiento del cobre en el mercado internacional, que se recuperó un 1,56% alcanzando los US$6,07 por libra. Este repunte del metal, crucial para la economía de Chile, ayudó a limitar el impacto del dólar, destacando la interdependencia entre los precios del cobre y la salud del peso chileno. Los analistas consideran que esta recuperación del metal rojo puede ofrecer un soporte adicional para la moneda local en el corto plazo.
En el escenario internacional, el índice del dólar registró una caída del 0,17%, situándose en 101,12 puntos, tras una pausa en su reciente rally que lo llevó a máximos no vistos desde comienzos de 2025. Esta corrección se atribuyó a la publicación de un dato de inflación PCE en los Estados Unidos que estuvo en línea con las expectativas, lo que mitigó los temores de una aceleración inflacionaria más pronunciada en el país del norte. Además, la bajada de los precios del petróleo hasta niveles previos al conflicto global también ayudó a calmar las preocupaciones sobre la inflación.
Sin embargo, pese a la caída del dólar a nivel global, el dólar en Chile no retrocedió drásticamente, dado que el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre fue revisado al alza y el gasto personal en Estados Unidos mostró signos de resiliencia. Estas cifras apuntan a una economía estadounidense que sigue siendo robusta, lo que podría influir en las futuras decisiones de la Reserva Federal respecto a las tasas de interés. De hecho, el mercado ha ajustado ligeramente sus apuestas sobre las futuras alzas de tasas, reduciendo del 68% al 63% la probabilidad de un aumento en septiembre, aunque sigue existiendo la expectativa de ajustes al menos una vez más durante el año.
En resumen, el cierre del dólar en Chile, ubicado en alrededor de $919, refleja un balance entre la fortaleza del cobre y la moderación del índice del dólar, mientras que los sólidos datos económicos de Estados Unidos mantienen la expectativa de una Reserva Federal que continuará con su política restrictiva. Esta dinámica sugiere que el crecimiento de la economía chilena podría seguir estando ligado a los vaivenes del mercado internacional, especialmente en lo que respecta a materias primas y decisiones de política monetaria en el exterior.






